
Hay dos tipos de persona.
Los que cuando están pasando por un carril peatonal estrecho de doble sentido (el teórico hace mucho daño en personas de poco vocabulario y familias de poco nivel adquisitivo) y se van a cruzar con otra persona:
1.Dejan el hombro.
2.Quitan el hombro.
Pero de todas maneras antes de llegar a ese punto sin retorno, se libra una angustiosa batalla mental.
-Tío, no vas a conseguirlo... mira, está hablando y no lo va a quitar.
-Sí, hazme caso, es inevitable, lo tiene que quitar porque por mis cojones que no lo quito eh? por mis cojones.
-Te vas a hacer daño tío, que tiene mochila y todo...
-Para chulo yo sabes? y si encima se enfada pues le meto una ostia y se acaba la tontería.
-Joder que está merendando, le vas a tirar el bocadillo al suelo...
-Y dónde está mi orgullo? eh? Si quito el hombro voy a ser un excremento más de la sociedad. Esto ya no es cuestión de quitar o dejar el hombro, es un símbolo anti-sistema, y yo soy el más anti-sistema del mundo.
-Ya pero joder, tiene 7 años. Tampoco es que vayas a convencer al Rey de que se exilie.
-Por algo se empieza, me entiendes? Primero quito el hombro, luego lo vuelvo a quitar, y lo último será bajarme los pantalones para que mi jefe me esté dando por el culo todo lo que le queda de vida. Y yo por ahí no paso.
-Ten en cuenta que por perder esta batalla no tienes que perder la guerra amigo... con esto te estás reduciendo a ser una víctima más de esta sociedad, sabes? precisamente el jefe que te da por culo ha basado su vida en dejar el hombro para que le gente se tropiece con él, un símbolo más de poder y de someter a las personas. Quieres llegar a ser como él?
-Ese es el problema tío! La gente no puede acostumbrarse a que allá por donde pasa, la gente le quite el hombro. Así es como se hacen los jefes. Si hubiese gente que piensa como yo, revolucionaria y con ganas de cambiar el mundo, dejaría el hombro como diciendo: "Eh, somos iguales, no lo olvides". Y por esa razón voy a dejarlo.
Mientras uno de los hemisferios estaba hablando del exilio del Rey, inconscientemente, habías quitado el hombro.
Y pasa siempre. Tú quitas el hombro.
Napoleón siempre iba con la mano en la solapa y os aseguro que no tenía intención de quitar el hombro. Y ahí está, dibujado a carboncillo en los libros de historia.
Y también os preguntaréis porqué en las películas americanas hasta los niños de 3 años saben colocar un hombro dislocado. La respuesta es que en América hay principios, hay sentimiento, y el 96% de la población fue a Vietnam.
Aquí lo más parecido a Vietnam son las rebajas de El CorteInglés.
Mierda.



